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El pasado 2 de mayo, la Subsecretaría de Carabineros, realizó un Seminario Internacional, dedicado a la Policía Orientada a la Solución de Problemas. En este encuentro, se dieron a conocer una serie de buenas prácticas policiales, todas ellas de comisarías de la Región Metropolitana.
Para conocer de qué se trata este modelo, que comienza a ser promovido al interior de Carabineros de Chile, y profundizar en algunas de las experiencias de la policía que se destacaron en ese encuentro, conversamos con Alejandra Lunecke, asesora de esa subsecretaría.
¿Qué es el POP?
POP significa Problem-Oriented Policing o Policía Orientada a Problemas y es un modelo de policiamiento, una forma en la cuál se hace policía, que tiene como filosofía que todo el accionar de la policía está orientado a detectar y resolver problemas específicos, en materia de prevención de la criminalidad.
Por ejemplo, frente a problemas de carácter situacional en las comunidades, o problemas de carácter de convivencia, pretende evitar que la policía desgaste sus recursos simplemente reaccionando a la solicitud de la comunidad, sino que pueda prevenir que eso ocurra.
Así, en un caso hipotético, de un conflicto vecinal en una villa, donde una señora está llamando constantemente a los carabineros porque tiene conflictos con los jóvenes que consumen alcohol y hacen ruido en la esquina, se toma ese problema - si es que es prioritario en la jurisdicción territorial – y se trata de identificar cuáles son sus causas de origen, que en este caso podría ser que la señora tiene un alto grado de estigmatización de los jóvenes o que los jóvenes efectivamente están haciendo mucho ruido, pero porque no tienen un espacio para juntarse.
La idea es que la policía tenga un rol proactivo y pueda enfrentar el problema y reducirlo, que no vuelva a haber otro mes en que la señora llame nuevamente y la policía despilfarre recursos, gastando energías en un problema que es recurrente.
Si es un modelo o una estrategia para enfrentar los problemas, ¿qué tipo de soluciones entrega?
Lo que entrega el modelo es una estrategia de análisis, más que de resolución. La solución va a estar dada, principalmente, por el contexto. O sea, el POP no estandariza la respuesta. Frente a problemas concretos, te muestra experiencias que han resultado, te da guías, no una fórmula. Lo que más se promueve es la forma de analizar el problema, más que la manera estandariza de resolverlo. Implica un cambio de mentalidad, porque necesitas policías proactivos, con esta capacidad de análisis y de mirada estratégica en el trabajo.
¿Por qué la Subsecretaría de Carabineros promueve este modelo?
Porque es necesario que la respuesta policial sea más eficiente y eficaz, y porque, además, estamos en una muy buena coyuntura: primero, la comunidad tiene una alta confianza en Carabineros; segundo, existe toda la metodología del plan cuadrante, que es una plataforma donde se puede instalar esta mirada con una mayor facilidad; tercero, hay una apertura institucional en relación a mejorar su quehacer en materia de resultados, síntoma de eso es que, por primera vez, este año se generó una matriz por la cual todos los jefes policiales van a ser evaluados.
Promover este modelo no está orientado a ser la gran revolución en la institución, sino a fortalecer un proceso en el que Carabineros está avanzando. Entonces, lo que se va a hacer desde aquí es promover, acompañar, ayudar. Y en esa línea estamos trabajando, junto al Ministerio del Interior, en un Observatorio de Buenas Prácticas Policiales, donde uno de los criterios para reconocerlas está orientado a la solución de problemas.
Hubo un seminario en que se presentaron buenas prácticas policiales…
Sí, fue un seminario dedicado al tema del POP, como un hito en esta estrategia de difusión y de promoción. Lo que se hizo ahí fue un trabajo, en la Región Metropolitana, en todas las unidades policiales, tanto las territoriales como las de servicios.
Se entrevistó a todos los comisarios, bajo este criterio detrás, de pesquisar prácticas policiales que suceden en el territorio que muchas veces no se reportan hacia arriba, pues hay mucho accionar de las unidades policiales que no necesariamente están siendo sistematizadas. Fue un esfuerzo en esa línea para tratar de identificar qué era lo que estaba sucediendo.
Tratamos de evaluar a partir de cuatro grandes áreas: integración comunitaria, procedimientos policiales, la eficiencia en el uso de los recursos y, finalmente, calidad del servicio. Así, encontramos cuatro experiencias en las cuales, sin saberlo ellos, habían hecho un análisis y una estrategia de trabajo orientada a resolver problemas.
En ese seminario se mostraron cuatro experiencias, una de Conchalí, otra de Independencia, otra de la Comisaría de Menores y la última de La Pintana. La que más recuerdo en estos momentos es la de Independencia, donde había inconvenientes reiterados, respecto a convivencia ciudadana, con los nuevos inmigrantes peruanos.
Lo que hizo el comisario fue indagar a qué se debía, quiénes eran estos grupos, cuáles eran sus motivaciones para estar en Chile, etc., trabajó el asunto con el municipio y juntó en una mesa a los distintos representantes sociales. Así, llegó a la conclusión de que este problema de convivencia estaba dado, fundamentalmente, porque eran dos mundos que no se conocían, lo que estaba asociado a una alta estigmatización, y porque los inmigrantes no habían internalizado las costumbres del barrio.
Entonces, trabajó una estrategia de solución junto con la comunidad, con las juntas vecinales, con representantes de estos grupos y de los municipios, la cual pasó por trabajar con los peruanos más de cerca, porque la comunidad generara estrategias hacia ellos. Así, los llamados por quejas hacia ellos bajaron en un nivel bastante significativo.
En esa misma línea hoy estamos apoyando el trabajo que desarrolla el Ministerio del Interior, junto con Carabineros, de un Observatorio de Buenas Prácticas, que tendrá como contenido materias más amplias que la resolución de problemas, sino que también se van a concebir allí buenas prácticas en integración con la comunidad, buenas prácticas en materias de procedimiento, en calidad del servicio, etc. Allí, el rol de esta Subsecretaría es apoyar todos estos cambios que Carabineros está impulsando, para tener una mejor gestión, para tener una mejor eficiencia, pero sobre todo, para tener resultados más eficaces.
¿Cómo ha sido la recepción de Carabineros con respecto a esta metodología?
Diversa, como en todas las instituciones. En general hay apertura. Pero tienes dos discursos, uno que lo ve como una oportunidad - cuya postura es 'por qué no indagar en ella' - y otros que señalan que, en algunos casos, esto ya se está haciendo. Pero incluso en ellos, es recibido también como una tremenda oportunidad en materia de sistematizar lo que ocurre en los territorios. Y eso es algo bastante positivo.
Uno de los elementos de POP es dar mayor libertad a los funcionarios policiales para tomar decisiones ¿Cómo encaja eso en una institución jerarquizada como Carabineros?
Es que ya lo tienen, pese a que uno podría pensar lo contrario. Por eso este proceso de sistematización de la práctica policial va por el lado de recoger todo aquello que no va mandatado.
Obviamente, como en toda institución grande, hay de todo, están aquellos que solamente se rigen por el mandado institucional, pero hay una gran mayoría que en su acción diaria hacen muchas cosas que están fuera del mismo. Y a ese tipo de acciones es al que apunta el Observatorio de Buenas Prácticas, y es el sustrato que necesitamos levantar, como condición para que se desarrolle el POP en su integralidad.
Ahora, esto también necesita, y Carabineros está abierto a ello, un soporte formativo. No solamente tiene que bajar a través del mando, sino que también tiene que formarse, ir asociada a la formación policial, en todas sus escuelas, tanto para oficiales, como suboficiales y carabineros.
¿Cuáles son las etapas que han definido para implementar este modelo al interior de Carabineros?
En este momento estamos en una etapa de promoción, difusión y sensibilización, en conjunto con la Subsecretaría con Carabineros. Se comienza a trabajar ahora con las jefaturas de zona, prefecturas, para transferir los principios básicos y ordenadores del modelo. Eso es en el primer semestre.
Paralelamente, para fortalecer el tema más reflexivo en esta línea de trabajo, estamos elaborando un documento que se llama “Modelos Internacionales de Policiamiento Comunitario”.
Este documento, donde se hace un análisis comparado y descriptivo, muestra el contexto en el que se da el POP, sus alcances y limitaciones, y cuál ha sido su implementación en los distintos países, será lanzado en un seminario internacional que vamos a hacer el 25 de octubre.
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