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Ximena Tocornal, coordinadora del Proyecto de Fortalecimiento de Programas de Prevención Comunitaria del Delito, asistió los días 3, 4 y 5 de Abril de 2008 al Dialogue and Exchange Program (Programa de Encuentro e Intercambio) dedicado al tema “Seguridad Ciudadana Urbana y Transformación de Conflictos”, que organizara el American Friends Service Committee.
A este evento asistieron destacados investigadores de la temática, como Rodrigo Guerrero, ex alcalde de Cali; Jaime Zuluaga, profesor emérito del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional; y Fernando Carrión, coordinador del programa de estudios de la Ciudad en FLACSO Ecuador.
En esta entrevista, Ximena Tocornal nos cuenta su experiencia en este encuentro y el debate que en esa instancia se generó.
¿Qué puedes contarnos de este evento al que asististe?
Se llamaba “Programa de Encuentro e Intercambio sobre Seguridad Ciudadana Urbana y Transformación de Conflictos” y era organizado por el “American Friends Service Committee”. Esta organización quiere posicionarse en América Latina, haciendo un aporte en las políticas públicas en seguridad ciudadana, desde el enfoque de transformación de conflictos. Así, invitó a personas de Chile, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y Venezuela, para generar un debate acerca de los conceptos claves que guiarían este trabajo. En esta ocasión el objetivo era consensuar una definición acerca de lo que era inseguridad ciudadana, que es, en el fondo, el problema sobre el cual ellos quieren intervenir.
¿Cuáles fueron el o los diagnósticos que se presentaron respecto a la inseguridad?
Se presentaron los principales problemas de seguridad en la región. El linchamiento es un tema que preocupa harto, pues es un tipo de conflicto que se expresa localmente. Esta preocupación surge también porque casi todos los representantes presentaron casos de linchamientos: Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, etc. Se comentaba que es un problema que no se conoce bien porque, como la policía o el servicio médico legal o la institución que corresponda, no consigna la categoría de linchamiento, no hay estadísticas.
Otro problema importante es la vivienda: la toma de terrenos, el cómo se va diseñando la ciudad, la segregación espacial, como los barrios pobres van quedando en la periferia, cada vez más aislados de los centros productivos, y que el Estado no siempre llega ahí, con la policía, con la salud, con la educación, etc.
Una cosa que se discutía también es si acaso la inseguridad ciudadana tiene que ver con la no presencia del Estado, que es una tesis bastante conocida y discutida. Sedebatía que esa idea tiene sus limitaciones, porque existen muchos lugares donde el Estado no llega y en los que, pese a ello, no existen los problemas de seguridad que sí hay en sitios en los que el Estado sí llega.
¿Qué presentaciones te llamaron la atención?
Me llamaron la atención principalmente dos. Una de Jaime Zuluaga, que habló de la noción de transformación de conflictos, no necesariamente desde la perspectiva de los organizadores, sino desde su propia experiencia como investigador del conflicto colombiano por años, donde él introdujo las nociones de poder, de violencia. Hizo un recorrido bastante interesante, donde al final dio el ejemplo de las FARC y el de las relaciones de pareja, para mostrar que el conflicto, tanto a nivel micro como macro, puede evolucionar tanto hacia algo positivo, como a algo negativo. Él invitaba a desatanizar la violencia y el conflicto. También a cualificarlos, o sea, a tener mejores conflictos, de cualidades más constructivas. A no temerle al conflicto, ser capaz de hablar de él, porque se supone que en la medida que se tenga un conflicto de mejores cualidades vamos a tener una mejor sociedad. Y luego, otra distinción que él manejaba era que el conflicto podría expresarse tanto en lo micro como en lo macro, pero seguir siendo el mismo.
La otra ponencia que me agradó fue la de Fernando Carrión, de Ecuador. Él sostiene que es casi imposible prevenir la violencia y la delincuencia. Básicamente porque es muy difícil establecer un antes y un después de la violencia. Dice que es una relación social y que, por ende, ¿cuándo uno dice: hoy día comenzó la violencia y mañana se acabó? Entonces, cree que es un todo mucho más complejo y que los discursos de la prevención no aportan mucho al respecto. Planteaba que siempre va a existir inseguridad, de tal manera que, aparentemente, lo que hay que hacer es gestionarla para transformarla cada vez más en seguridad. Del mismo modo en que siempre va a existir pobreza y lo que se hace es gestionar la pobreza de los más pobres. El lugar del Estado sería el de asegurar la convivencia de los ciudadanos entre ellos.
Respecto al planteamiento de los organizadores ¿cuál sería lo que caracteriza a este concepto de transformación de conflictos?
Principalmente que intenta ser una propuesta constructiva, sobre todo en torno a entender que no necesariamente todos los conflictos son violentos, y que trabajar sobre los conflictos previamente, aunque se manifiesten de manera violenta, colabora en la prevención de futuros problemas. Entonces, la idea es ver al conflicto como una oportunidad de crisis, para poder analizar los actores involucrados, los intereses que están de por medio, y establecer consensos que permitan a su vez erradicar de raíz los problemasque genera la violencia.
¿Cuál es la diferencia con otras maneras de abordar problemas de seguridad ciudadana?
A mi me da la impresión de que no son tantas las diferencias. Creo que quizás hay una cosa más propositiva, más constructiva. Quizás sea que no se aboca necesariamente a conflictos violentos, pues se supone que serviría para enfrentar otro tipo de conflictos, de manera tal vez más preventiva.
Una gracia, tal vez, es que recoge ciertas formas de funcionamiento más actuales de la sociedad civil, en el sentido de que, por ejemplo, la barra brava de un equipo de fútbol puede convertirse en lo que se llama, según este enfoque, plataformas locales. Son ellas las que llevan a los cambios, a la transformación social del conflicto.
Hay algunas novedades. En la forma de analizar el conflicto yo creo que hay aportes nuevos. Como establecer claramente cuales son los conectores entre los distintos intereses. Por ejemplo, trata de establecer los denominadores comunes y también cuáles serían los factores divisores, o sea, las tensiones entre los actores.
Ahora, los más urgentes (de resolver) son los conflictos violentos, entonces esa no es una diferencia operativa. Creo que, en general, el esquema de juntar a los actores en torno a una instancia de diálogo y de consenso para solucionar los problemas es un esquema súper expandido, los cómites municipales funcionan de ese modo, por ejemplo.
En términos prácticos, ¿cómo funciona este modelo de transformación de conflictos? ¿Es posible dar un ejemplo?
Tengo la impresión, por lo que aprendí, de que la noción de transformación de conflictos ha sido utilizada para analizar cómo determinados conflictos tuvieron un desarrollo positivo. Pero no conozco, por lo menos no se nos informó allí, de iniciativas en donde se haya intencionado una transformación social de conflictos hacia un estado positivo.
El asunto es que los pasos a seguir no están formalizados, no existe un modelo propiamente tal que uno pueda dar como receta, para aplicar en distintas situaciones. Lo que yo conozco es que ciertas situaciones históricas, donde hubo un conflicto muy fuerte, que evolucionaron hacia algo positivo, han sido explicadas con este modelo. Pero una cosa es utilizar un modelo a posteriori para explicar algo y la otra es echarlo a andar como estrategia de intervención. Eso, creo yo, es una pregunta que quedó en el aire: si es que se ha probado que se pueda intencionar esto.
Porque tienen que haber varios requisitos. Como esto pretende ser una plataforma local entre actores que están al mismo nivel, o sea a un nivel horizontal, hay que ver que en muchas ocasiones el poder circula de tal manera que hay unos actores que están en una situación de poder y que cuentan con ciertos recursos y otros que no. Entonces, una primera condición para poder establecer, efectivamente, una plataforma local sería que todos los actores estuvieran a la par.
Por otro lado también tienen que ser situaciones de conflicto no muy agudas. Aunque se decía que, tal vez, es precisamente lo agudo del conflicto lo que permite el tiping point o punto de bifurcación, que es cuando una comunidad pasa desde la desesperanza, la apatía, el temor a la delincuencia, a ser una comunidad que se organiza, propone soluciones para enfrentar ese problema y las ejecuta.
Para que se dé ese vuelco en la comunidad algo tiene que pasar, que es como quien pasara un umbral critico. Entonces, no sé como eso se pueda intencionar, como eso se pueda producir. Porque la idea no es necesariamente que la autoridad sea la que lleve el problema, pues se supone que, si se trabaja en un esquema horizontal, no debería haber un alcalde detrás (guiando el trabajo), o un gobierno central o un secretario técnico del comuna segura, por ejemplo.
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