Entrevista a Jorge Araya, Jefe de la División de Seguridad Pública, Ministerio del Interior, Chile. Máster en Gestión Pública de la Universidad Complutense de Madrid, España.
Por Romina Nespolo

1. ¿Cuáles son, desde su punto de vista, los principales  avances en materia de prevención del delito en Chile?

Yo creo que el logro principal tiene que ver con haber consolidado una institucionalidad de programas y proyectos que permite tener una experiencia acumulada que antes no existía en seguridad en materia de prevención del delito. La División se creó en el año 2000, 2001, cuando empezaron a implementarse los primeros programas, y efectivamente no  había experiencia.

En la actualidad tenemos 90 comunas con Consejo Comunal de seguridad pública, en cada comuna hay un Secretario Técnico que cuenta con presupuesto nuestro. Las  90 comunas tienen recursos que se transfieren desde esta División de Seguridad Pública hacia los municipios, entonces, yo diría que hay toda una institucionalidad, un despliegue institucional de trabajo con las regiones, de trabajo con las comunas, estas 90 comunas representan más del 75% de la población nacional, donde se está interviniendo y eso se traduce en muchos de los proyectos de Fondo de Apoyo a la Gestión Municipal  (FAGM), en el Programa 24 Horas, destinado a niños en vulnerabilidad o que han tenido problema con la justicia, o que han sido detenidos por Carabineros, proyectos de asistencia a víctimas, proyectos de reinserción y rehabilitación de jóvenes que egresan del sistema carcelario y hay que darles un apoyo. Entonces, yo diría que se ha avanzado en una institucionalidad y desarrollo programático que no existía antes y que hoy en día está consolidado, está funcionando y que tiene muchos productos que mostrar.

2. ¿Cómo ve a Chile con respecto a América Latina?

Nosotros hemos tenido señales de interés del Gobierno Mexicano, por ejemplo, de realizar con el apoyo nuestro la formulación de una política nacional de seguridad pública a semejanza de lo que se ha hecho en Chile con la política nacional de seguridad ciudadana, lo que se tradujo en la Estrategia Nacional de Seguridad Pública. Del Gobierno de Paraguay también hemos tenido peticiones de asesoría y hay proyectos que se están desarrollando de manera conjunta, entonces, yo creo que por las señales que tenemos, efectivamente Chile, yo creo que ha ganado un cierto liderazgo en estructurar una política pública que, además de la institucionalidad a la que yo  hacía referencia, cuenta con un trabajo intersectorial, lo que hasta hace unos años atrás era muy difícil de pensar. Todos hablaban de intersectorialidad como un bien querido, pero hacerla efectiva era muy difícil, porque cada institución tiene presupuestos anuales, tiene sus propios intereses y objetivos que no necesariamente corresponden unos con otros. Pero hoy día la División está haciendo un fuerte trabajo de intersectorialidad, donde se está transfiriendo una cantidad importante de recursos a Gendarmería Chile para apoyar la labor de rehabilitación y reinserción social que ellos hacen, también se está destinando una cantidad importante de recursos a la JUNJI (Junta Nacional de Jardines Infantiles), con el objetivo de hacer prevención temprana de la violencia. Entonces hoy día se puede mostrar un trabajo intersectorial con SENAME (Servicio Nacional de la Mujer), con el Ministerio de Vivienda, con el Ministerio de Educación, con una serie de instituciones públicas, lo que es un hecho novedoso, y que yo creo, nos coloca en una posición de liderazgo en el ámbito Latinoamericano. Nosotros, por supuesto, miramos con respeto y cariño las experiencias que desarrollan los países de la región, porque creo que también podemos aprender de eso. No tenemos ningún dejo de arrogancia en el tema. Creemos, por ejemplo,  que en Colombia se han desarrollado experiencias muy interesantes y hemos observado esas experiencias  y en otros países también, Brasil, es otro ejemplo. Por lo tanto  estamos permanentemente mirando, aprendiendo de otros pero con la tranquilidad de que estamos en un estadio de desarrollo de este tema  bastante importante.

3. En cuanto al desarrollo de instrumentos, ¿Cuáles han sido los aportes y avances que ha habido con respecto a este tema?
 
Tenemos una Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana que es lejos, el instrumento más importante que existe en el país para medir el delito y otros factores asociados. Yo diría que es la segunda encuesta nacional de mayor magnitud que existe en el país, la primera sería la CASEN (Encuesta de Caracterización Socioeconómica). Yo diría que es la primera encuesta de magnitud nacional,  que está dedicada exclusivamente a medir este tema,  eso habla de la relevancia que le damos a este tema. Con las mediciones que van desde el 2003 a la fecha tenemos consolidado (5 versiones) un instrumento potente de alto nivel técnico que tiene mucha confianza en sus resultados. Pero adicionalmente, hemos desarrollado otros instrumentos, hemos venido ejecutando una encuesta sobre la labor de Carabineros de Chile, que es bianual, con eso se mide la evaluación que hace la ciudadanía de la labor de Carabineros y en las últimas versiones se ha medido  específicamente el Plan Cuadrante. Adicionalmente, se cuenta con la encuesta especializada sobre violencia intrafamiliar y delitos sexuales, es una primera versión de carácter experimental. Medir estos fenómenos es muy complicado metodológicamente por los sesgos que implica, muchas veces hay un subregistro, un miedo a poder contestar, entonces, se hizo un primer estudio con la Universidad Católica para ver cuál era la metodología más adecuada. Se hizo una primera aplicación experimental, y esperamos seguir perfeccionándolo para contar con información de primera línea sobre el tema. Además, tenemos la encuesta de violencia  escolar, que permite medir el fenómeno especifico de la violencia en el ámbito escolar con sus distintas manifestaciones, físicas y psicológicas, esa encuesta ya lleva dos versiones. Aparte de eso, de los registros continuos, el Ministerio lleva desde el año 1997 en adelante la serie de delitos por mayor connotación social, que son los informes que se publican en la página web trimestralmente y que dan cuenta de las denuncias que realiza la población a ambas policías por delitos de mayor connotación social y también de las detenciones. Asimismo, la unidad de informaciones generó en el último tiempo un nuevo instrumento, que es un anuario de estadísticas criminales que permitió reunir estas estadísticas con las señales que da la encuesta nacional urbana de seguridad ciudadana, en términos de volumen por la cantidad de delitos que se cometen en el país, junto con los registros del Ministerio Publico, en un anuario que lleva ya dos versiones publicadas y se está preparando  una tercera versión. Este anuario es un instrumento importante que permite reunir el registro de las distintas instituciones del Estado para poder hacer una lectura comprensiva del fenómeno.

4. ¿Cuál es su opinión con respecto a la relación de las instituciones públicas con la academia?

A mí me parece absolutamente relevante. Años atrás como funcionario de la División y como jefe del Departamento de Información y Estudios, a mi me correspondió estar y tener un rol protagónico en la iniciativa de poder vincularnos con mucha fuerza con el mundo académico, nosotros estuvimos como Ministerio del  Interior en el origen del Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile, a través de un convenio que se hizo con Conicyt (Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología) para la creación del CESC, entonces, nos sentimos cercanos, especialmente a la Universidad de Chile y creo que la relación ha sido súper constructiva. Ha permitido ir actualizando el conocimiento sobre el tema, a través de las publicaciones que realiza permanentemente el CESC y contar con un referente donde hay un equipo de investigadores profesionales consolidado de prestigio nacional e internacional, que nos permite a nosotros recurrir para consejos, para orientación, para aprender más de los temas, perfeccionar las metodologías de trabajo, etc. También tenemos relación con otras Universidades como la Alberto Hurtado, la Universidad Central, con la Universidad Católica. Yo creo que eso es algo valioso, que tiene distintos roles, de colaboración, de actualización del conocimiento del tema de la seguridad publica en Chile, tanto en su manifestación como en las políticas públicas que se elaboran, y un rol critico de perfeccionamiento del trabajo que se desarrolla en este tema.

5. ¿Ustedes como División se han nutrido de experiencias extranjeras, han importado algunos modelos?

Yo diría que hemos estado revisando permanentemente la literatura y el desarrollo de iniciativas. Por ejemplo, la Unidad de Prevención, ha observado  las experiencias que se han desarrollado en Colombia y eso ha permitido incorporar en las metodologías de trabajo algunas iniciativas  que se han llevado a cabo en otros países, como  las metodologías de las marchas exploratorias, que es un clásico, que se utiliza como un mecanismo de diagnostico participativo, con la comunidad de los territorios. Yo he leído con mucho interés los trabajos de Claudio  Beato,  en términos de cómo ellos utilizan los instrumentos de información para focalizar las intervenciones en determinados territorios, en las favelas, por ejemplo, en Rio. Como a través de un análisis de mapas, de “hot spot´s” , en términos del comportamiento de la criminalidad ellos van desarrollando algunas intervenciones y todo eso efectivamente nos ha permitido generar iniciativas propias, que no son traer el modelo, pero desarrollar iniciativas adaptadas a la realidad chilena, como los planes “Valparaíso más Seguro”, “Iquique más Seguro”, que son intervenciones que se realizan en coordinación con las policías y  organismos responsables,  en algunas capitales regionales

 

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